¿Reforma migratoria en 2026? La Dignity Act sigue viva y los Dreamers están a una firma de forzar una votación
Dos propuestas migratorias están llamando la atención en Washington. Una busca una reforma más amplia para inmigrantes que llevan años en Estados Unidos y otra podría abrir una vía de protección para Dreamers y ciertos beneficiarios de TPS y DED.
WASHINGTON. La reforma migratoria 2026 vuelve a colocarse en el centro del debate en el Congreso de Estados Unidos, donde actualmente existen iniciativas que podrían cambiar la situación de millones de inmigrantes.
Sin embargo, es importante dejar algo claro desde el principio:
hasta este momento no existe una nueva ley de legalización general y ningún inmigrante puede solicitar todavía los beneficios de la llamada Dignity Act.
Los dos frentes que más atención están generando son la Dignity Act, H.R. 4393, una propuesta de reforma migratoria bipartidista, y el American Dream and Promise Act, H.R. 1589, enfocado principalmente en Dreamers y determinados beneficiarios de TPS y DED.
Propone un nuevo estatus legal para ciertos inmigrantes que ya vivían en Estados Unidos desde antes de finales de 2020, sujeto a múltiples requisitos.
Firmas acumuladas en una petición para intentar forzar la consideración del American Dream and Promise Act. Se requieren 218.
Reforma migratoria 2026: ¿qué es la Dignity Act?
La Dignity Act de 2025 fue presentada en la Cámara de Representantes el 15 de julio de 2025. Entre sus principales impulsoras se encuentran la congresista republicana María Elvira Salazar, de Florida, y la congresista demócrata Veronica Escobar, de Texas.
El proyecto intenta lograr algo que durante años ha resultado extremadamente difícil en Washington: reunir suficientes votos de republicanos y demócratas alrededor de una propuesta que combine seguridad fronteriza, control laboral y cambios al sistema migratorio con una forma de protección legal para personas indocumentadas que llevan años viviendo en Estados Unidos.
La propuesta no ofrece ciudadanía automática ni una green card inmediata para toda la población indocumentada. Crea un proceso condicionado al cumplimiento de una serie de requisitos.
¿Quiénes podrían beneficiarse?
Uno de los componentes centrales de la propuesta es el llamado Dignity Program.
De acuerdo con el texto legislativo, entre los requisitos se encuentra demostrar que la persona ha estado físicamente presente de manera continua en Estados Unidos desde el 31 de diciembre de 2020.
Eso significa que una persona que llegó, por ejemplo, en 2005, 2010, 2015, 2018 o durante 2020 podría cumplir con la fecha requerida, pero todavía tendría que satisfacer todos los demás requisitos establecidos por la legislación.
Las personas que llegaron después de esa fecha quedarían fuera de este componente bajo el texto actual.
¿Qué requisitos tendría el programa?
El proyecto no propone una legalización automática. Entre las obligaciones contempladas se encuentran:
- Someterse a una revisión de antecedentes y datos biométricos.
- No tener determinadas causas de inadmisibilidad migratoria.
- Mantener buena conducta y cumplir las condiciones del programa.
- Trabajar, estudiar o cumplir determinadas excepciones contempladas por la legislación.
- Pagar obligaciones tributarias correspondientes.
- Cubrir el costo de las tarifas del programa.
- Realizar pagos de restitución que alcanzarían un total de al menos 7,000 dólares.
- Cumplir con reportes periódicos durante la participación en el programa.
El texto establece un pago inicial de al menos 1,000 dólares y pagos adicionales hasta alcanzar los 7,000 dólares de restitución.
¿Qué recibirían los participantes?
Quienes completaran satisfactoriamente el programa podrían recibir el denominado Dignity Status.
Según el proyecto, ese estatus tendría una vigencia de siete años y podría renovarse repetidamente.
También permitiría:
- Permanecer legalmente en Estados Unidos bajo el nuevo estatus.
- Obtener autorización para trabajar.
- Viajar fuera del país y regresar, siempre que se cumplan los requisitos de admisión.
¿Significa ciudadanía automática?
No. Este es uno de los aspectos más importantes de la propuesta.
El Dignity Status no equivale automáticamente a una green card ni convierte inmediatamente al beneficiario en ciudadano estadounidense.
Precisamente esta estructura ha sido utilizada por los autores del proyecto para intentar obtener apoyo de legisladores republicanos que se oponen a una amnistía tradicional.
Al mismo tiempo, algunos conservadores argumentan que permitir que personas que se encuentran sin estatus migratorio legal puedan permanecer legalmente en Estados Unidos constituye una forma de amnistía, aunque no exista una ciudadanía automática.
Los Dreamers tienen otro frente legislativo
Independientemente de la Dignity Act, existe otra batalla política que actualmente podría avanzar más rápido.
El American Dream and Promise Act de 2025 busca brindar protección migratoria a determinados Dreamers y establecer mecanismos para que ciertos beneficiarios de TPS y DED puedan buscar un ajuste de estatus.
Debido a que el proyecto no ha sido llevado directamente al pleno, la congresista Sylvia Garcia presentó una llamada discharge petition.
Este mecanismo permite a los representantes intentar sacar un proyecto del control de los comités y llevarlo hacia consideración en la Cámara si se consigue el número requerido de firmas.
La petición tiene 217 firmas.
Se necesitan 218.
Es decir, falta solamente una firma.
El registro oficial de la Cámara muestra que la firma número 217 fue agregada el 2 de septiembre de 2026.
Entre quienes han firmado aparecen legisladores demócratas y algunos republicanos, lo que demuestra que existe cierto respaldo bipartidista.
¿Qué pasaría si llega la firma número 218?
Conseguir las 218 firmas sería un acontecimiento importante, pero no significaría que la propuesta se convierta automáticamente en ley.
Lo que haría sería abrir el camino para tratar de obligar a la Cámara de Representantes a considerar el proyecto.
Incluso si lograra superar la Cámara, todavía tendría que enfrentar el Senado y posteriormente llegar al presidente.
La Dignity Act también exige mayor seguridad fronteriza
La propuesta no se limita a ofrecer protección migratoria.
Incluye medidas relacionadas con seguridad fronteriza, verificación de empleo y cumplimiento de las leyes migratorias, con el objetivo de atraer apoyo republicano.
Entre las medidas contempladas se encuentran:
- Mayor uso de tecnología en la frontera.
- Refuerzo de infraestructura y vigilancia fronteriza.
- Cambios al procesamiento de solicitudes de asilo.
- Verificación de autorización laboral.
- Mayores controles para empleadores.
- Medidas dirigidas a reducir contrataciones de trabajadores sin autorización.
¿Por qué esta propuesta llama tanto la atención?
La razón principal es que la Dignity Act fue diseñada expresamente como un proyecto bipartidista.
Sus promotores argumentan que Estados Unidos no puede resolver el problema migratorio únicamente con deportaciones ni únicamente con legalización.
En su lugar, buscan combinar controles más estrictos en la frontera con una manera de resolver el estatus de personas que llevan muchos años viviendo, trabajando y formando familias en Estados Unidos.
Pero el camino sigue siendo muy complicado
A pesar del respaldo bipartidista, la Dignity Act enfrenta oposición considerable dentro del Partido Republicano.
Algunos congresistas conservadores consideran que cualquier mecanismo que permita a personas indocumentadas permanecer en Estados Unidos termina recompensando la inmigración ilegal.
Otros sectores republicanos, empresarios, organizaciones religiosas y defensores de una reforma sostienen que la situación actual tampoco es sostenible y que se necesita una solución permanente para personas que llevan décadas en el país.
¿Ya se puede solicitar el Dignity Status?
La Dignity Act todavía es un proyecto de ley.
Actualmente no existe un formulario oficial para solicitar el Dignity Status ni existe un nuevo programa federal abierto bajo esta propuesta.
Nadie debería pagar a una persona que prometa “inscribirlo” ahora en el Dignity Program.
Si algún día el Congreso aprueba la legislación y el presidente la firma, posteriormente el gobierno tendría que establecer las reglas y procedimientos para las solicitudes.
Entonces, ¿hay posibilidades reales de una reforma migratoria?
Sí hay movimiento real en Washington, pero todavía no puede decirse que una reforma migratoria sea inminente.
La Dignity Act continúa en el Congreso y representa uno de los intentos bipartidistas más importantes de combinar seguridad fronteriza con protección para inmigrantes establecidos desde hace años en Estados Unidos.
Pero todavía necesita avanzar en la Cámara, conseguir suficientes votos, superar el Senado y eventualmente obtener la firma presidencial.
En cambio, el movimiento legislativo más inmediato se encuentra en el American Dream and Promise Act.
Con 217 de las 218 firmas necesarias en la petición correspondiente, el tema de los Dreamers podría convertirse en uno de los acontecimientos migratorios más importantes de las próximas semanas.
La Fiera Digital seguirá pendiente
Para millones de familias inmigrantes, cualquier cambio podría tener consecuencias enormes.
Especialmente para quienes llevan 10, 15, 20 o incluso más años viviendo y trabajando en Estados Unidos.
Por ahora, la recomendación es informarse únicamente mediante fuentes confiables y recordar que ninguna de estas propuestas representa todavía un nuevo programa de legalización disponible para solicitar.
Congreso de Estados Unidos — texto oficial de H.R. 4393, Dignity Act.
Oficina del Secretario de la Cámara de Representantes — Discharge Petition No. 25.
Congreso de Estados Unidos — H.R. 1589, American Dream and Promise Act.
Esta nota es informativa y no constituye asesoría legal de inmigración.






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