COLONIA MEXICANA DE LINCOLN IDAHO — ESPECIAL HISTÓRICO DE LA FIERA DIGITAL
RAÍCES MEXICANAS EN IDAHO FALLS — PARTE 2
La colonia mexicana de Lincoln Idaho comienza a echar raíces
La colonia mexicana de Lincoln Idaho fue uno de los primeros lugares donde numerosas familias mexicanas comenzaron a construir una nueva vida cerca de Idaho Falls. A comienzos del siglo XX, Lincoln se convirtió en un punto fundamental de llegada, alojamiento y trabajo para familias vinculadas al ferrocarril, la industria azucarera y los campos de betabel.
En la Parte 1 de esta investigación contamos cómo trabajadores mexicanos comenzaron a llegar al este de Idaho atraídos por el ferrocarril, la industria azucarera y los campos de betabel.
Pero para algunas de aquellas familias, el siguiente capítulo comenzó en un lugar concreto:
Lincoln, Idaho
Allí comenzaron a aparecer viviendas de trabajadores, familias mexicanas, intérpretes, redes de amistad y una pequeña comunidad que algunos recordarían posteriormente como “la colonia”.
Con los años, la colonia mexicana de Lincoln Idaho se convirtió en una evidencia de que muchas de aquellas familias ya no estaban solamente de paso: comenzaban a construir una comunidad permanente en el este de Idaho.
Mexicanos en Idaho Falls: Lincoln y la industria del betabel
Lincoln se encontraba al este de Idaho Falls y estaba estrechamente ligado a la industria azucarera.
La fábrica de azúcar construida allí a principios del siglo XX impulsó la producción de betabel en toda la región y aumentó la necesidad de trabajadores agrícolas.
El cultivo del betabel requería una gran cantidad de trabajo manual.
Las cuadrillas trabajaban deshierbando, adelgazando las plantas, irrigando y posteriormente levantando la cosecha.
Ese trabajo atrajo a familias mexicanas hacia el este de Idaho.
1918: un tren lleno de familias mexicanas
Uno de los testimonios más importantes para reconstruir esta historia pertenece a Juanita Zazueta Huerta.
Durante una entrevista realizada en 1991 para el
Hispanic Oral History Project de la University of Idaho
,
Juanita recordó que su familia llegó en la primavera de 1918.
La familia viajó en tren.
Y no venía sola.
Juanita recordó que en aquel tren viajaban muchas otras familias mexicanas.
Las familias fueron llevadas directamente a Lincoln, Idaho, cerca de Idaho Falls, donde se encontraba la fábrica de azúcar.
Lincoln se convirtió en un punto de llegada
El testimonio de Juanita permite entender que Lincoln no era necesariamente el destino final de todas las familias.
Era también un punto desde donde los trabajadores podían ser enviados hacia diferentes granjas y comunidades agrícolas.
Juanita recordó que desde Lincoln algunas familias eran dispersadas hacia diferentes lugares alrededor de Idaho Falls.
Entre las comunidades que aparecen en sus recuerdos se encuentran Shelley, Firth y otras zonas agrícolas cercanas.
Las familias eran enviadas hacia donde había trabajo disponible.
Las pequeñas casas de los trabajadores
Las familias recién llegadas no estaban comprando propiedades ni estableciendo inmediatamente hogares propios.
Muchas vivían en pequeñas casas proporcionadas por agricultores o por empresas relacionadas con la industria.
Juanita recordó que las viviendas pertenecían a los agricultores y que las familias simplemente residían allí mientras trabajaban para ellos.
No eran dueños de aquellas tierras.
Su permanencia dependía principalmente del trabajo.
Mexicanos en Idaho Falls: empieza a formarse una comunidad
A pesar de las dificultades, poco a poco comenzaron a surgir relaciones entre las familias mexicanas.
Se visitaban.
Compartían información sobre trabajo.
Mantenían contacto con familiares y amigos que vivían en otras comunidades del este de Idaho.
Juanita recordó que había numerosas familias mexicanas alrededor de Lincoln y Shelley.
Cuando las familias querían convivir con una comunidad mexicana todavía más numerosa, algunas viajaban incluso a Pocatello, donde también existía una importante población vinculada al ferrocarril.
Con el paso de los años, la colonia mexicana de Lincoln Idaho dejó de ser solamente un lugar asociado con trabajadores temporales y comenzó a convertirse en una verdadera comunidad de familias que permanecían en la región.
“La colonia” de Lincoln
Décadas después, Celia Herrera De La Garza, conocida como Sally, recordó su infancia y mencionó específicamente una comunidad mexicana en Lincoln.
La llamó:
“la colonia”
En sus recuerdos, había numerosas familias mexicanas viviendo allí.
Sally llegó a estimar que durante su infancia podían haber vivido aproximadamente 20 o 30 familias mexicanas en aquella pequeña comunidad.
Es importante señalar que esa cifra corresponde a sus recuerdos de años posteriores.
No debe interpretarse como un conteo exacto de la población mexicana de Lincoln en 1918.
Pero su testimonio confirma algo fundamental:
Lincoln llegó a ser reconocido como un lugar donde vivían numerosas familias mexicanas.
Los intérpretes se volvieron esenciales
La mayoría de las familias recién llegadas hablaban español.
Eso hacía indispensable contar con personas que pudieran comunicarse con agricultores, supervisores y autoridades.
Juanita recordó particularmente a una mujer conocida como Mrs. Pearce.
Según su memoria, esta mujer actuaba como intérprete para familias mexicanas alrededor de Shelley.
Ese tipo de intermediarios se volvió fundamental en una época en que muchas familias tenían que negociar trabajo, vivienda y otras necesidades en un idioma que todavía no dominaban.
Cuando terminó la Primera Guerra Mundial
Juanita conservaba incluso recuerdos transmitidos por su madre sobre el momento en que terminó la Primera Guerra Mundial.
Silbatos, celebraciones y ruido sorprendieron a las familias mexicanas que no entendían inmediatamente qué estaba ocurriendo.
Un intérprete tuvo que explicarles que la guerra había terminado.
Para algunas familias, ese momento significaba también tomar una decisión:
¿regresar a México o quedarse en Idaho?
Algunos regresaron a México. Otros echaron raíces.
Según los recuerdos familiares de Juanita, algunas familias mexicanas decidieron regresar a México después de la guerra.
Pero otras permanecieron.
La familia de Juanita fue una de ellas.
Su padre consiguió trabajo más estable en el ferrocarril.
Eso permitió a la familia comenzar una nueva etapa.
Y esa transición fue fundamental:
de trabajadores temporales a familias que empezaban a construir una vida permanente en Idaho.
También hubo solidaridad
La historia de las familias mexicanas en el este de Idaho incluye discriminación y condiciones laborales difíciles.
Pero sería incorrecto presentar toda la relación con la sociedad local únicamente como hostilidad.
Los testimonios también conservan recuerdos de vecinos y organizaciones que ayudaron.
Juanita recordó, por ejemplo, mujeres vinculadas con la Relief Society que ayudaban a su madre y a otras familias.
En diferentes momentos llevaron regalos, ofrecieron ayuda y apoyaron a familias que enfrentaban situaciones difíciles.
DE TRABAJADORES A COMUNIDAD
Lincoln fue mucho más que un lugar de trabajo.
Para muchas familias mexicanas, aquel pequeño asentamiento cerca de Idaho Falls fue el lugar donde comenzó una nueva vida, nacieron amistades, crecieron hijos y empezaron a echarse raíces que continuarían durante generaciones.
¿No has leído la primera parte?
¿Tu familia estuvo aquí?
La Fiera Digital está reconstruyendo la historia de las primeras familias mexicanas de Idaho Falls y el este de Idaho.
Si tus padres, abuelos o bisabuelos vivieron en Lincoln, Idaho Falls, Shelley, Firth, Blackfoot o comunidades cercanas; trabajaron en el ferrocarril, los campos de betabel o la industria azucarera; o conservas fotografías, cartas, contratos o historias familiares, queremos conocer tu historia.
CONTINÚA LA SERIE — PARTE 3
De los campos a la ciudad
Los primeros negocios mexicanos, el Juarez Pool Hall, Raymond Noble y las nuevas pistas que muestran cómo la comunidad comenzó a extenderse desde los campos hacia la ciudad de Idaho Falls.
Fuentes principales de esta investigación:
University of Idaho — Juanita Zazueta Huerta Oral History
University of Idaho — Celia Herrera De La Garza Oral History
También se consultaron documentación histórica relacionada con la industria azucarera y estudios sobre trabajadores mexicanos en Idaho.
Nota editorial: los testimonios orales reflejan recuerdos personales y familiares. Cuando una cifra, lugar o detalle proviene de memoria oral, La Fiera Digital lo presenta como tal y evita convertirlo en un hecho absoluto sin documentación adicional.






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