Raíces Mexicanas en Idaho Falls — Parte 6
Cuando terminaba la jornada: música, bailes, boxeo y vida mexicana en los campamentos de Idaho
La vida mexicana en los campamentos de Idaho no terminaba cuando acababa la jornada. Después del trabajo aparecían la música, los bailes, las celebraciones del 16 de septiembre, los clubes sociales y hasta las funciones de boxeo.
Vida mexicana en los campamentos de Idaho: cuando terminaba la jornada
Durante el día, trabajadores mexicanos levantaban cosechas, llenaban costales, cargaban cajas y pasaban largas horas en los campos de chícharo, papa y betabel del este de Idaho.
Pero la historia no terminaba cuando caía el sol.
Cuando terminaba la jornada aparecía otra vida.
Había música.
Había bailes.
Había comida.
Había niños corriendo entre las familias.
Había celebraciones del 16 de septiembre, clubes sociales, clases de español, bodas, bautizos, velorios y, en lugares como Driggs, hasta funciones de boxeo organizadas para una población agrícola que durante algunas temporadas llegaba en cantidades enormes.
Una historia que casi no aparece en los documentos oficiales:
los expedientes hablan de trabajadores, salarios y cosechas. Los testimonios orales nos permiten ver a esas mismas personas como familias, músicos, bailarines, vecinos y una comunidad que seguía construyendo vida después del trabajo.
Sábados de baile en Driggs
Rita Pérez recordaba perfectamente los veranos que su familia pasaba en Teton Valley.
Durante semanas trabajaban en la cosecha de chícharo. Las condiciones eran sencillas y muchas veces difíciles. Las familias compartían pozos, calentaban agua al aire libre y vivían en campamentos temporales.
Pero los sábados podían significar algo diferente.
La vida mexicana en los campamentos de Idaho también se construía alrededor de los bailes de sábado, la música y las reuniones entre familias.
Rita recordó que había bailes entre las familias mexicanas.
Ella y sus hermanos no siempre tenían permiso para asistir.
Algunas veces se subían a un camión simplemente para escuchar la música desde lejos.
Después de una semana en los campos, el campamento podía transformarse por unas horas en una pista de baile.
El 16 de septiembre lejos de México
Rita también recordó las celebraciones del 16 de septiembre, Día de la Independencia de México.
En los campamentos había comida, música y baile.
Recordaba guitarras, acordeones, violines e instrumentos de viento.
Muchas veces no había un salón formal. Bastaba un espacio de tierra endurecida, músicos dispuestos a tocar y familias con ganas de reunirse.
Los trabajadores podían estar a cientos o miles de kilómetros del lugar donde habían nacido ellos o sus padres.
Pero el calendario mexicano seguía viajando con ellos.
Identidad y comunidad
México podía quedar lejos.
El 16 de septiembre no.
Cruz Azul: un club social mexicano en Pocatello
En Pocatello, el testimonio de Thomas Murillo recuerda una vida social mexicana mucho más organizada.
Murillo habló de un club conocido como Cruz Azul.
Su padre fue uno de los directivos de la organización.
Según sus recuerdos, el club organizaba actividades culturales, bailes, presentaciones, discursos y celebraciones de fechas mexicanas.
También hubo clases de español para niños.
Ese detalle es importante porque muestra que la organización no era solamente un lugar para divertirse.
También había preocupación por conservar el idioma entre los hijos que estaban creciendo en Estados Unidos.
Murillo recordó además que el club recibió libros enviados desde México y que, cuando la organización desapareció, algunos de esos libros quedaron en manos de su familia.
Investigación abierta:
todavía no hemos localizado una dirección física comprobada del Club Cruz Azul. Es posible que la organización utilizara salones rentados o edificios comunitarios en lugar de contar con una sede permanente.
Niños dormidos debajo de las bancas
Juanita Zazueta Huerta dejó uno de los recuerdos más humanos de aquellos bailes.
Las familias llevaban a sus hijos.
Cuando los pequeños se cansaban, la fiesta no necesariamente terminaba.
Los acostaban debajo de las bancas mientras los adultos seguían bailando.
Es una escena sencilla, pero dice mucho.
Aquellos bailes no eran solamente lugares para jóvenes.
Eran reuniones familiares.
Algunos niños crecieron literalmente escuchando la música desde debajo de una banca.
Mandolina, violín y guitarra
Juanita también recordó músicos mexicanos en Pocatello.
Mencionó a un hombre llamado Fidel, quien tocaba la mandolina, además de músicos de violín y guitarra.
Algunos nombres permanecen difíciles de interpretar debido a la calidad de las antiguas transcripciones, por lo que La Fiera Digital continuará verificándolos antes de publicarlos como identificaciones definitivas.
Pero una cosa sí está clara:
la música nacía muchas veces dentro de la propia comunidad.
No siempre hacía falta contratar una gran orquesta.
Bastaba con que alguien llevara un instrumento.
Memorial Hall: un lugar que todavía existe
Los testimonios de Thomas Murillo y Epigmenio Rosales recuerdan actividades mexicanas en Memorial Hall de Pocatello.
El edificio fue terminado en 1926.
Su dirección actual es:
Hoy funciona como Bannock County Veterans Memorial Building.
Sigue utilizándose para reuniones y actividades comunitarias.
Eso significa que uno de los espacios relacionados con programas y bailes de la comunidad mexicana de hace casi un siglo todavía permanece en pie.
Wandamere: el gran salón de baile de Idaho Falls
Idaho Falls tenía también uno de los grandes espacios de entretenimiento de la región:
Wandamere Dance Hall.
Abrió en 1929 sobre South Yellowstone Highway, aproximadamente dos millas al sur de Idaho Falls.
Era un edificio Art Deco con una gran pista de baile.
Por Wandamere pasaron figuras importantes de la música estadounidense, entre ellas:
Tommy Dorsey
Louis Armstrong
Count Basie
El edificio ya no existe.
Una fuerte nevada dañó gravemente el techo alrededor de 1951 y el salón terminó desapareciendo.
Ubicación:
sabemos que Wandamere estaba sobre South Yellowstone Highway, aproximadamente dos millas al sur de Idaho Falls y al oeste de la carretera. La parcela moderna exacta todavía está bajo investigación.
Espacio reservado para fotografía histórica
Wandamere Dance Hall, ca. 1929
Existe una fotografía histórica de Wandamere conservada por el Museum of Idaho y reproducida en documentación histórica del City of Idaho Falls. La Fiera Digital deberá verificar los permisos antes de utilizarla.
Cuando el viejo teatro de Driggs se convirtió en ring
Teton Valley tenía otra forma de entretenimiento:
el boxeo.
El testimonio de Gordon Dixon, conservado por BYU-Idaho, recuerda que durante la temporada del chícharo llegaban trabajadores mexicanos a Driggs en cantidades enormes.
Dixon habló de trabajadores que llegaban “por miles”.
Un promotor local llamado Jack Harper vio una oportunidad.
Según Dixon, Harper instaló un ring en el viejo teatro de Driggs y comenzó a organizar funciones de boxeo con peleadores locales y regionales.
El Orpheum Theatre
El viejo teatro era el Orpheum Theatre.
El teatro formaba parte del edificio del antiguo First National Bank, construido en 1918.
El cine desapareció como negocio, pero el edificio sobrevivió.
Hoy esa dirección funciona como KeyBank.
Eso permite ubicar casi exactamente el lugar donde residentes y trabajadores agrícolas podían asistir a aquellas funciones.
Jack Harper y el negocio de enfrente
Jack Harper también estaba ligado a otro establecimiento histórico de Driggs:
Harper Drug.
Hoy el negocio continúa funcionando como Corner Drug.
La propia historia del establecimiento recuerda que Harper adquirió la farmacia en 1920.
Durante algunos fines de semana de verano se instalaba un escenario en la intersección.
A veces servía para bandas.
Otras veces se transformaba en un ring de boxeo.
Durante la semana, el escenario se guardaba detrás de la farmacia.
Algunos nombres de los boxeadores
La entrevista de Gordon Dixon menciona varios peleadores regionales asociados con las funciones de boxeo del Upper Snake River Valley.
Floyd Winger
Eldon Winger
Vernon Winger
Arden Stevens
Byron Riley
Raymond Riley
Ron White
No existe evidencia de que estos hombres fueran mexicanos.
Eran peleadores locales o regionales.
Lo importante para nuestra historia es que esas funciones se realizaban dentro de una comunidad que durante la temporada agrícola recibía a una enorme población de trabajadores mexicanos.
Mexicanos, filipinos y anglos en los mismos valles
Los campamentos de Teton Valley tampoco estaban formados exclusivamente por mexicanos.
Los testimonios recuerdan trabajadores filipinos, anglos y otros grupos.
Algunas veces vivían en áreas diferentes.
Otras veces los espacios de entretenimiento permitían cierto contacto.
Pero convivencia no significaba igualdad.
Las barreras sociales y raciales seguían presentes en muchos lugares.
La cultura como refugio frente a la discriminación
Thomas Murillo recordó discriminación en empleos, vivienda y espacios recreativos.
Uno de sus recuerdos más fuertes estaba relacionado con la YMCA.
Murillo recordaba que trabajadores ferroviarios mexicanos contribuían económicamente, pero aun así podían encontrar restricciones para utilizar ciertas instalaciones.
Frente a esa realidad, las familias mexicanas construyeron sus propios espacios.
Sus bailes.
Sus bodas.
Sus bautizos.
Sus velorios.
Sus fiestas patrias.
Sus músicos.
Sus clubes.
No eliminaban la discriminación. Pero permitían construir algo propio.
Bodas, bautizos y velorios
Murillo explicó que las reuniones comunitarias no se limitaban a las grandes fiestas.
Una boda podía reunir a muchas familias.
Un bautizo también.
Incluso los velorios eran espacios donde la comunidad se encontraba y se apoyaba.
La vida mexicana en Idaho no se desarrolló únicamente alrededor del trabajo.
Se desarrolló alrededor de relaciones, familias, amistades, celebraciones, pérdidas y ayuda mutua.
Dónde ocurrió esta historia
Driggs
15 N. Main Street
Antes: Orpheum Theatre
Hoy: KeyBank
10 S. Main Street
Antes: Harper Drug
Hoy: Corner Drug
Pocatello
300 N. Johnson Avenue
Antes: Memorial Hall
Hoy: Bannock County Veterans Memorial Building
Club Cruz Azul
Sede exacta todavía pendiente de localizar.
Idaho Falls
Wandamere Dance Hall
South Yellowstone Highway, aproximadamente dos millas al sur de Idaho Falls.
El edificio ya no existe. La parcela moderna exacta sigue bajo investigación.
Antes y ahora
La vida mexicana en los campamentos de Idaho dejó huellas en lugares que todavía pueden identificarse hoy, aunque muchos edificios y negocios hayan cambiado con el paso de las décadas.
Hay algo especial en poder caminar hoy por una calle y saber que décadas antes allí ocurrió otra historia.
En Driggs, un banco ocupa hoy el edificio donde funcionó el viejo teatro.
Al otro lado de Main Street, Corner Drug sigue atendiendo clientes.
En Pocatello, el Veterans Memorial Building todavía recibe reuniones comunitarias.
Wandamere desapareció, pero sus fotografías conservan la memoria del gran salón.
Los negocios cambian.
Los edificios cambian.
El lugar permanece.
La vida mexicana en los campamentos de Idaho fue mucho más amplia que lo que muestran los registros laborales, porque después de la jornada seguían existiendo familia, cultura, música y comunidad.
No eran solamente trabajadores
Los informes laborales hablaban de cuadrillas.
Los agricultores hablaban de mano de obra.
Los periódicos hablaban de huelgas.
Las autoridades hablaban de campamentos.
Pero al terminar la jornada aquellos trabajadores eran también:
músicos
padres
madres
jóvenes enamorados
niños dormidos debajo de una banca
bailarines
organizadores
vecinos
Eran una comunidad.
Casi un siglo después
Las celebraciones mexicanas no desaparecieron de Teton Valley.
Actualmente organizaciones latinas de la región continúan reuniendo a la comunidad alrededor del 16 de septiembre, con música, comida y celebraciones de la Independencia de México.
Las circunstancias son completamente distintas a las de los campamentos agrícolas de los años treinta.
Pero la fecha sigue reuniendo familias.
Las tradiciones no solamente sobreviven en los archivos.
A veces sobreviven porque alguien vuelve a poner música.
¿Tu familia recuerda estos lugares?
Estamos buscando fotografías, documentos y testimonios relacionados con Wandamere Dance Hall, Memorial Hall de Pocatello, Club Cruz Azul, Orpheum Theatre de Driggs, Harper Drug, los campamentos agrícolas de Teton Valley, bailes mexicanos, músicos, boxeadores y celebraciones del 16 de septiembre.
Tal vez alguien de tu familia recuerde el nombre de un músico. Tal vez conserve una fotografía de un baile. Tal vez sepa dónde se reunía Cruz Azul.
Una sola fotografía puede ayudarnos a reconstruir otra parte de esta historia.
Lee las partes anteriores
Parte 1 — Los primeros mexicanos: del ferrocarril a los campos de betabel
Parte 2 — La colonia mexicana de Lincoln
Parte 3 — De los campos a la ciudad
Próximamente
Raíces Mexicanas en Idaho Falls — Parte 7
La guerra cambió todo: los braceros llegan a Idaho
La Segunda Guerra Mundial provocó una nueva escasez de trabajadores y abrió otro capítulo en la historia mexicana de Idaho: el Programa Bracero, miles de trabajadores contratados, nuevos campamentos y nuevos conflictos.
Fuentes y metodología
Esta entrega se basa principalmente en testimonios del Hispanic Oral History Project de University of Idaho, incluyendo los recuerdos de Rita Padilla Pérez, Thomas Murillo, Juanita Zazueta Huerta, Celia Herrera De La Garza y Epigmenio Rosales.
También se consultaron archivos de BYU-Idaho, documentación histórica del City of Idaho Falls y fuentes históricas relacionadas con Wandamere Dance Hall, Corner Drug, Orpheum Theatre y el Veterans Memorial Building de Pocatello.
Los recuerdos personales se presentan como testimonios orales y se distinguen de las ubicaciones, fechas y datos que pudieron comprobarse mediante documentación independiente.
Consulta el
Hispanic Oral History Project de University of Idaho
.
También puedes consultar la
colección de historia oral de BYU-Idaho
.






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